¿Por qué es necesario saber empacar bien las obras de arte?
Una conversación con Raúl Ceballos Saavedra, diseñador industrial con 20 años de experiencia en conservación y transporte de obras y colecciones en México y Colombia.
¿Cómo se protege una obra cuando sale del taller?, ¿qué pasa entre el momento en que un artista termina una pieza y el instante en que esta llega a su lugar de exhibición? El arte de empacar el arte, nos recordó Raúl Ceballos, es mucho más que envolver un objeto, es preservar una historia, una emoción y un fragmento del patrimonio cultural.
En esta edición de El Camello del arte invitamos a Ceballos a compartir su experiencia y porque hay mucho desconocimiento en el sector sobre el cuidado y preservación de las obras. Tanto artistas como galeristas cometemos errores en el proceso de embalaje de las obras, ante esta realidad la misión de Raúl es compartir su conocimiento y así mejorar las prácticas de preservación del arte en Colombia.
Desde su experiencia como registrador y coordinador de logística del Grupo Trusot – Pinacoteca Colección Trujillo en México, Ceballos compartió anécdotas, errores comunes y aprendizajes acumulados en más de dos décadas dedicadas a la conservación y transporte de colecciones.
Según Ceballos el empaque es el primer museo temporal de una obra de arte. Antes de ser exhibida, una pieza ya está siendo cuidada, registrada y protegida. Ese “primer museo” no tiene vitrinas ni público, pero garantiza que la obra llegue íntegra para seguir contando su historia.
Ceballos también explicó que cada empaque debe pensarse como un diseño hecho a la medida, adaptado a las características físicas y materiales de la pieza. No existe una fórmula universal: una pintura, una escultura o una instalación requieren atenciones distintas, así como condiciones específicas de humedad, temperatura y soporte. De ahí su frase clave: “Cada obra necesita su propio traje.”
Otro de los puntos más valiosos del encuentro fue la discusión sobre los materiales adecuados para embalar. Raúl explicó, de forma muy didáctica y práctica, por qué algunos insumos aparentemente “seguros” pueden resultar dañinos. Materiales comunes como el plástico burbuja o el papel kraft no solo pueden reaccionar químicamente con los materiales, sino que en realidad no protegen correctamente ya que dejan espacios de aire que no protegen a la pieza de los impactos como deberían. En su lugar, recomendó materiales realmente adecuados como el Tyvek, aunque difícil de conseguir en Colombia, el papel TBC ideal pero poco disponible en el país y, especialmente, la espuma de polietileno (Jumbolón), que se convierte en la alternativa más accesible y efectiva para la mayoría de artistas y espacios culturales.
La conversación llevó a una reflexión colectiva sobre la responsabilidad compartida en el cuidado del arte. ¿Quién asume el costo del empaque?, ¿el artista, la galería o el comprador? Esta discusión vale la pena tenerla en el gremio y darle la importancia a la buena calidad en el proceso de embalaje pues empacar arte es un acto de respeto y amor por la memoria cultural. No se trata de un gasto, sino de una inversión en la vida de la obra.
Al cierre, Raúl insistió en una idea clave: no se debe economizar en el empaque. En Colombia, donde los recursos para el arte a menudo son limitados, esto representa un reto, pero también una oportunidad para profesionalizar las prácticas de conservación y transporte.
La charla concluyó con una sensación compartida: Empacar arte, al final, es una forma de amar el arte.
Mini–guía práctica: ¿Cómo embalar correctamente una obra de arte?
- Evalúa la obra
- Tipo de pieza (pintura, escultura, papel, fotografía)
- Estado de conservación
- Fragilidades particulares (bordes, capa pictórica, volumen, peso)
- Elige los materiales correctos
Evita:
- Plástico burbuja directo sobre la obra (reacciona químicamente, deja “marcas de lunares”, genera humedad)
- Papel periódico (tinta transferible)
- Telas sintéticas y textiles quirúrgicos
Usa preferiblemente:
- Tyvek (si está disponible y si tu presupuesto lo permite)
- Papel TBC (ideal, pero difícil de conseguir)
- Jumbolón + cartón libre de ácido como el cartón flauta (la opción más accesible en Colombia)
- Esquineros de foamboard o cartón rígido
- Plástico de polietileno
- Asegura la obra sin presionar
Antes de comenzar, ubica la obra sobre una superficie amplia, limpia y estable, con suficiente espacio para trabajar alrededor. Es fundamental no colocarla directamente sobre el suelo, pon primero una base protectora (Jumbolón) para evitar contacto con suciedad, humedad o texturas que puedan dañarla.
- La obra debe quedar firme, sin desplazarse
- Acolcha todos los lados sin que el material toque directamente la superficie pictórica
- Crea un “traje a la medida”
- Diseña el empaque según el tamaño, peso y forma
- No “recicles cajas” que no están hechas para proteger arte
- Sella y rotula adecuadamente
- Indica: “FRÁGIL”, “NO APOYAR”, “ESTE LADO ARRIBA”
- Incluye información de contacto, recomendaciones y destino
Redactado por Alejandra González
Editado por Camila Soriano